Quiénes somos
Una red cristiana comprometida con la rehabilitación, la capacitación y la prevención.
De centros de rehabilitación, capacitación y prevención, llevada adelante por pastores, líderes, operadores socioterapeutas y profesionales en adicciones.
Creado para la cooperación entre los hombres y mujeres que trabajan en esta problemática.
Para una comunicación fluida, cercana y permanente entre todos sus integrantes.
Para compartir expresiones, intercambiar ideas y estudiar nuevas propuestas.
Conformar una organización nacional en red de entidades cristianas que acompañe la labor de estas instituciones en lo relativo a la prevención, tratamiento y acompañamiento para la reinserción en la sociedad de jóvenes en situación de consumo problemático de sustancias psicoactivas.
Promovemos el trabajo mancomunado entre las organizaciones cristianas, el Estado y la sociedad civil.
Fortalecer el trabajo cotidiano de cada organización cristiana, facilitando la gestión de herramientas y recursos de carácter público y privado que puedan tener un impacto directo en el tratamiento de los jóvenes.
Buscamos que quienes acuden a estas instituciones puedan desarrollarse espiritual, humana y profesionalmente.
Más de dos décadas construyendo una red de asistencia, capacitación y prevención.
Programa Vida es una Asociación Civil creada en 2003 por diferentes iglesias evangélicas nacionales e internacionales con bases de trabajo en la Argentina.
Desde sus comienzos reconoce y estimula la labor de quienes desarrollaban, muchas veces de manera aislada, tareas de ayuda y recuperación de personas que conviven con consumos problemáticos.
Liberar a quienes sufren adicciones, capacitar operadores socioterapeutas y concientizar a toda la población acerca de la importancia de adquirir una cultura preventiva, basada en los valores expresados en la Biblia.
A mediados de 2004, Programa Vida fue reconocido por FACIERA, Federación Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina.
Este reconocimiento permitió alcanzar representatividad nacional y trabajar con mayor fuerza por la unidad de los programas dedicados a abordar la problemática de las adicciones.
Programa Vida fue conformado en el marco del trabajo conjunto de entidades cristianas dedicadas a la salud mental y a la asistencia de las adicciones.
Su intención es funcionar como un nexo eficaz para llevar la experiencia en rehabilitación, prevención y capacitación a todos los argentinos comprometidos con detener el problema adictivo.
Principios concretos para fortalecer, articular y extender el trabajo de Programa Vida.
Tener un nombre que unifique la tarea de los diferentes grupos y sea identificado por la comunidad como sinónimo de credibilidad, excelencia, seriedad y respeto.
Articular y coordinar federalmente el trabajo de las iglesias evangélicas comprometidas con la prevención, el acompañamiento y el tratamiento de personas con consumos problemáticos, incluyendo hospitales de día y otros dispositivos de atención.
Crear, fortalecer y acompañar dispositivos en las propias iglesias para la prevención, el tratamiento y la derivación de personas con consumos problemáticos.
Coordinar acciones con los gobiernos nacional, provinciales y locales, y con organizaciones sociales que compartan objetivos vinculados con la prevención y la asistencia.
Concientizar, capacitar y asesorar mediante seminarios, debates y eventos realizados a nivel nacional, provincial y municipal.
Asesorar y convocar a distintas organizaciones para trabajar conjuntamente y acompañar a las personas que conviven con esta problemática.
Cada acción busca transformar vidas, fortalecer comunidades y construir respuestas sostenibles.
Colaborar y acompañar a los asistidos para que sus vidas sean transformadas.
Desarrollar nuevos grupos de autoayuda y encaminar los deseos de ayudar.
Sensibilizar a pastores, obreros y líderes para la realización de esta tarea.
Entrenar y preparar líderes para llevar adelante las diferentes tareas del programa.
Dar sostén económico y formativo a los grupos para que su tarea perdure en el tiempo.
Colaborar con la instalación y el desarrollo de hospitales de día y centros de internación cristianos evangélicos.
Desarrollar un sistema de derivación para la asistencia secundaria mediante una amplia red de profesionales y entidades cristianas.
Las tareas de prevención, asistencia y tratamiento alcanzan anualmente a más de 10.000 personas, incluyendo al grupo familiar, un factor fundamental durante todo el proceso de acompañamiento.